¿VIENEN CAMBIOS EN MATERIA DE ASILO Y LEY DE EXTRANTRAJERÍA?

Ojo con los titulares que estamos viendo estos días, porque pueden llevarnos a una conclusión que jurídicamente no es correcta.

El Gobierno no ha aprobado todavía una nueva Ley de Asilo ni ha modificado ya la Ley de Extranjería.

Lo que ha aprobado el Consejo de Ministros son dos anteproyectos: uno para elaborar una nueva Ley de Asilo y otro para modificar la Ley Orgánica de Extranjería.

¿Y qué significa esto?

Que todavía queda camino por recorrer.

Primero tendrá que continuar la tramitación del anteproyecto, con los informes y trámites que correspondan.

Después, el Gobierno tendrá que aprobarlo como Proyecto de Ley y remitirlo a las Cortes Generales.

Y ahí comienza la tramitación parlamentaria:

-Congreso de los Diputados
– Senado
Y, si existen enmiendas o veto del Senado, vuelta al Congreso.

En el caso de la reforma de la Ley de Extranjería, hablamos de una ley orgánica, por lo que en la votación final sobre el conjunto del proyecto se necesita mayoría absoluta del Congreso, es decir, actualmente 176 votos favorables si están ocupados los 350 escaños.

En cambio, la nueva Ley de Asilo, tal y como se ha presentado ahora, tiene carácter de ley ordinaria, por lo que su aprobación se produciría mediante mayoría simple, salvo que durante la tramitación se introdujeran modificaciones que afectaran a su naturaleza jurídica.

Y todavía quedaría otro paso: la sanción y promulgación y su publicación en el BOE para que podamos hablar de una ley aprobada y, posteriormente, de su entrada en vigor.

Por eso, como abogada especializada en extranjería, creo que es importante que diferenciemos:

Anteproyecto ≠ Proyecto de Ley ≠ Ley aprobada.

Así que, a día de hoy, las leyes que actualmente tenemos en materia de asilo y extranjería siguen siendo las vigentes.

Lo aprobado ayer es el inicio de un proceso legislativo para adaptarlas a la nueva realidad migratoria y al Pacto Europeo de Migración y Asilo.

Y ese proceso todavía tiene que pasar por las Cortes.

 

Aún queda mucho por ver, esperemos que esta vez, si elijan profesionales competentes para redactar y adaptar dichas leyes y el resultado  final sea exitoso.